El grupo escultórico, ubicado en los jardines del Centro de Recursos, Interpretación y Estudios en materia educativa, representa a una maestra rural y a tres alumnos y quiere, como señaló en su discurso la consejera, ser "un gesto de reconocimiento al extraordinario papel que las maestras rurales han jugado en el sistema educativo y su contribución al desarrollo cultural de Cantabria”.
En el acto, que contó con la presencia del alcalde de Polanco, Julio Cabrero, y de muchas personas del mundo de la educación, además de miembros de la corporación municipal de Polanco y alcaldes de otros municipios, el autor -que también ha dedicado toda su vida a la docencia- indicó que la escultura pretende “plasmar la amabilidad y el cariño de la maestra rural con sus alumnos, como una buena madre”.
Como dijo así mismo la consejera, el monumento es un homenaje "a la abnegación, el entusiasmo y la profesionalidad de los maestros y maestras de los pueblos”, que contribuyeron a despertar
“la curiosidad por la vida y por el mundo en sus alumnos, desde las escuelas unitarias mixtas, las escuelas graduadas y los colegios comarcales”. Unas escuelas muy diferentes a las actuales y con muchos menos medios, pero que tuvieron la grandeza y la capacidad de transformar y mejorar las vidas ajenas.

Un grupo de niños y niñas del Colegio "La Milagrosa" de Polanco que acudieron al acto de inauguración fueron los primeros en fotografiarse junto al monumento, estableciéndose así una continuidad entre las figuras en bronce y el presente actual de nuestras aulas.